El desafío no pasa únicamente por producir más. El verdadero interrogante es cómo financiar ese crecimiento. Bajo esa premisa, ROSGAN y la Mesa de las Carnes convocaron en la Bolsa de Comercio de Rosario a una amplia representación del sistema financiero, el mercado de capitales, instituciones técnicas, empresas y referentes de la producción para poner sobre la mesa uno de los temas menos discutidos, pero más determinantes para el futuro de la ganadería argentina.
A lo largo de la jornada “Ganado, Carnes y Capital”, quedó expuesto un diagnóstico compartido: Argentina cuenta con recursos naturales, capacidad empresarial, conocimiento técnico y una demanda mundial que seguirá creciendo, pero necesita construir instrumentos financieros capaces de acompañar una actividad cuyos ciclos productivos requieren previsibilidad y una mirada largoplacista.
Durante la apertura, las autoridades de la Bolsa de Comercio de Rosario, ROSGAN y la Mesa de las Carnes coincidieron en que la ganadería argentina atraviesa un momento de oportunidad, pero necesita financiamiento para transformar ese potencial en más producción, inversión y desarrollo.
El vicepresidente 1° de la Bolsa de Comercio de Rosario, Javier Gastaudo, destacó la importancia de generar estos ámbitos de encuentro entre la producción, el sistema financiero y el mercado de capitales. “Hoy, a diferencia de lo que sucedía hace varias décadas, la hacienda tiene valor. Por eso es el momento justo para tomar financiamiento, para que el productor pueda invertir en infraestructura, maquinaria y genética; en definitiva, para lograr mayor productividad”, señaló.
En esa línea, Gastaudo remarcó que “para la Bolsa estos espacios son muy importantes” y subrayó el rol de la institución en el desarrollo de instrumentos orientados a acompañar al sector productivo, entre ellos, el pagaré valor producto, que hoy ajusta por el valor de la soja pero que podría llegar a implementarse para carne y leche.
Por su parte, el presidente de ROSGAN, Raúl Milano, planteó que la necesidad de financiamiento es una demanda central para el crecimiento de la actividad. “Hace tiempo consideramos que la cadena cárnica necesita financiamiento. Hoy existen instrumentos nuevos, con la participación de seis bancos muy importantes de Argentina, en un momento en el que los precios internacionales acompañan y la producción argentina tiene mercados de destino”, expresó.
Mientras que desde la Mesa de las Carnes, Dardo Chiesa señaló que el sector enfrenta un cambio de escenario que obliga a repensar sus herramientas de crecimiento. “El financiamiento de toda la cadena cárnica atraviesa un cambio de paradigma muy grande: no hay restricciones de exportación, los mercados están demandantes y tenemos un negocio promisorio. Eso sí: para crecer, necesitamos herramientas financieras”, sostuvo.
Una brecha que todavía limita el desarrollo ganadero
El primer bloque técnico estuvo a cargo del director de Información y Estudios Económicos de la Bolsa de Comercio de Rosario, Julio Calzada, quien puso números concretos a la brecha de financiamiento que enfrenta la ganadería argentina.
Según explicó, el sector mueve alrededor de US$ 20.322 millones si se contempla la reposición de hacienda, y cerca de US$ 11.000 millones sin incluirla. Sin embargo, el financiamiento bancario destinado a la actividad alcanza apenas US$ 1.144 millones, de acuerdo con datos del Banco Central.
La comparación con la agricultura permite dimensionar el rezago. Mientras los bancos financian cerca del 30% de la inversión en los seis principales cultivos, en ganadería esa participación se ubica entre 5,6% y 11%, según se considere o no la reposición de hacienda.
El sistema financiero, protagonista del debate
Uno de los momentos centrales de la jornada fue el panel integrado por representantes de entidades bancarias y de los mercados adheridos a la BCR, como el Mercado Argentino de Valores, A3 Mercados y Rosfid, quienes debatieron sobre el rol que deberá asumir el sistema financiero para acompañar el desarrollo de la cadena de carnes y sobre las herramientas disponibles en el mercado de capitales.
El intercambio se apoyó en el análisis coyuntural del sector y en los distintos modelos de crecimiento expuestos durante la jornada, que mostraron la necesidad de contar con financiamiento adaptado a objetivos productivos diversos: desde inversiones para mejorar la eficiencia y aumentar la producción en el corto plazo, hasta estrategias de mayor horizonte orientadas a recomponer stock y sostener el crecimiento futuro de la actividad.
Durante el panel, los representantes de BICE, Macro, Santander, Galicia, Banco Provincia y Banco Nación coincidieron en que existe una demanda creciente de crédito por parte de productores y empresas con planes de inversión de largo plazo, especialmente vinculados a infraestructura, mejora productiva, ampliación de escala e integración de la cadena.
En ese marco, se destacó que la ganadería requiere instrumentos pensados para sus tiempos productivos. La duración de los ciclos biológicos, el retorno de las inversiones y las particularidades de cada sistema exigen esquemas de financiamiento diferentes a los utilizados en otras actividades económicas.
También se remarcó el potencial del mercado de capitales para canalizar financiamiento hacia proyectos productivos, a partir de herramientas que permitan ampliar las alternativas disponibles para el sector y apuntalar el desarrollo de la actividad ganadera, como cheques de pago diferido, pagaré digital y factura de crédito; obligaciones negociables, fideicomisos y emisión de acciones, que en sectores como el ganadero aún tienen mucho para crecer.
La actividad incluyó el análisis de Gustavo Lazzari, quien abordó los desafíos que enfrentan las pymes y empresas productivas para tomar decisiones de inversión en el contexto actual, mientras que Dardo Chiesa aportó una mirada sectorial sobre las oportunidades de crecimiento de la cadena de ganados y carnes.
Luego se presentaron casos concretos de empresas como Las Camelias e Isowean, junto con experiencias de CREA, que mostraron cómo el financiamiento, la innovación y la gestión profesional pueden traducirse en mayor escala y eficiencia productiva. Mientras que el cierre estuvo a cargo de David Miazzo.






